La cuenta honesta
El error al comparar es poner 150 € (la furgoneta) contra 700 € (la mudanza) y darlo por resuelto. La cuenta completa lleva más líneas:
- Furgoneta: unos 150 € el día, según tamaño y temporada.
- Combustible y, si el contrato limita los kilómetros, el exceso.
- Seguro: el básico suele llevar una franquicia alta. Reducirla cuesta bastante más al día, y no reducirla significa que un roce te sale caro.
- Material de embalaje, mantas y correas, que en una mudanza contratada vienen con el equipo.
- Reserva de espacio, si en tu calle hace falta: la necesitas igual.
- Tu tiempo y el de quien te ayude, que suele ser un día entero largo.
- El riesgo. Lo que se rompa lo pagas tú, y lo que te lesiones también. Es la línea que no aparece en ninguna comparativa y la que más gente lamenta.
Frente a eso, la alternativa profesional no siempre es la mudanza completa: para pocos muebles existe el porte, con dos operarios y vehículo a 40-80 € la hora. Ese es el término medio que mucha gente no sabe que existe.
Qué cabe en cada tamaño
- Furgoneta pequeña (3-6 m³). Un par de muebles, cajas, una lavadora. Es la de «he comprado un sofá de segunda mano».
- Furgoneta media (8-12 m³). Un estudio o una habitación completa. Con dos viajes, un piso de un dormitorio.
- Furgoneta grande (15-20 m³). Es el techo del carnet B. Un piso de un dormitorio de una vez, o uno de dos en dos viajes.
Contrasta esos números con el volumen real de tu casa: estudio 6-10 m³, un dormitorio 10-15 m³, dos o tres dormitorios 20-30 m³, casa grande 40 m³ o más. Y cuenta que el volumen útil de una furgoneta nunca es el volumen nominal: entre las formas de los muebles y lo que no se puede apilar, se pierde fácil un 20 %.
Qué carnet necesitas
El carnet B basta hasta 3.500 kg de masa máxima autorizada, que cubre prácticamente todas las furgonetas de alquiler, incluidas las de 20 m³. Por encima de eso hace falta C1 o C, y ahí ya no hay opción casera.
Ojo con un detalle que se pasa por alto: la MMA incluye el vehículo más la carga más las personas. Una furgoneta grande cargada hasta arriba de libros puede pasarse del límite sin que lo parezca, y circular sobrecargado es infracción y, sobre todo, es peligroso al frenar.
La letra pequeña del alquiler
- Kilómetros incluidos y precio del kilómetro extra. Es lo que más encarece una mudanza larga.
- Franquicia del seguro y qué cubre exactamente: casi nunca cubre el techo ni los bajos.
- Depósito o fianza que retienen en la tarjeta.
- Horario de devolución: pasarse de hora suele contar como día entero.
- Política de combustible: lleno-lleno es la única que no penaliza.
- Antigüedad mínima del carnet, que en furgonetas grandes suele ser mayor que en turismos.
- Etiqueta ambiental del vehículo, si vas a entrar en una zona de bajas emisiones. Es el detalle que más gente descubre tarde.
Cuándo sí compensa
- Te mudas de habitación, de estudio o de piso compartido, y tienes menos de 10 m³.
- Las dos casas son bajos o tienen ascensor amplio y sitio para aparcar.
- Tienes gente que ayude de verdad, no una promesa de gente que ayude.
- La distancia es corta y puedes hacer dos viajes sin que se te vaya el día.
- No hay nada pesado ni delicado: sin piano, sin caja fuerte, sin mármol, sin acuario.
Cuándo no
- Hay escaleras sin ascensor o el ascensor no traga los muebles. Aquí la cuenta no es de dinero: es de espalda.
- Es una casa entera, con electrodomésticos y armarios que hay que desmontar.
- La mudanza es larga: los kilómetros de alquiler y el tiempo se comen la diferencia.
- Hay algo que vale dinero. Sin empresa no hay responsabilidad de nadie más que tuya.
- Tienes una fecha rígida. Si el día se tuerce, con furgoneta propia no hay plan B.
Regla de bolsillo: por debajo de 10 m³ y sin escaleras, alquila. Por encima de 15 m³ o con escaleras, contrata. Entre medias, pide un presupuesto y compáralo con la cuenta completa de arriba, no solo con el precio de la furgoneta.