Saltar al contenido
MudanzasClaras

Guía

Mudanza con mascotas y plantas: lo que nadie te cuenta

En una mudanza todo el mundo piensa en los muebles y nadie en el gato. Y el gato es el que se escapa por la puerta que lleva cuatro horas abierta. Esto es lo que hay que tener resuelto antes de ese día.

Actualizada el 9 de agosto de 2026. La escribimos y la revisamos nosotros; si ves algo mal, dínoslo.

La regla que vale para todos

Los seres vivos no viajan con la carga. Ninguna empresa seria acepta animales en el camión, y con razón: no hay climatización controlada, hay horas de trayecto y hay manipulación. Van contigo, en tu coche, o con un transporte animal especializado si la distancia lo pide.

De ahí sale la segunda regla, que es la que de verdad evita los disgustos: el día de la mudanza, el animal no debería estar en la casa. Entre la puerta abierta, el ruido y los desconocidos, es el peor día posible para un animal y el más fácil para que se escape.

Gatos

Son los que peor lo llevan, porque su vínculo es con el territorio, no con la casa. Lo que funciona:

  • Saca el transportín una semana antes y déjalo abierto en el salón con una manta dentro. Si el transportín solo aparece para ir al veterinario, el día de la mudanza vas a perder media hora y un par de arañazos.
  • El día de la carga, fuera de casa: con alguien, en una residencia o en el veterinario. Si no puede ser, una habitación vacía cerrada con arenero, agua y un cartel bien visible en la puerta.
  • En la casa nueva, empieza por una sola habitación. Su arenero, su comida, su manta y sus cosas con olor conocido. Que salga cuando quiera, no cuando quieras tú. Puede tardar días.
  • No lo dejes salir a la calle en dos o tres semanas si tiene acceso exterior: hasta que no reconozca el territorio nuevo, intentará volver al viejo.

Perros

  • Paseo largo por la mañana. Un perro cansado lleva mucho mejor un día raro.
  • Que no esté en casa durante la carga, por él y por el equipo: un perro nervioso entre gente que entra y sale con muebles es un riesgo para los dos.
  • Su cama y sus juguetes, los últimos en salir y los primeros en entrar. Que en la casa nueva encuentre su sitio montado desde el minuto uno.
  • Reconoce la zona nueva con él los primeros días: paseos por el barrio y localiza dónde está el veterinario más cercano antes de necesitarlo.

Acuarios y jaulas

Un acuario es, con diferencia, lo más difícil de una mudanza doméstica, y conviene saberlo con tiempo: no se puede mover con agua ni con grava dentro. El peso rompe las juntas de silicona, y una vez rota no se ve hasta que la llenas otra vez en la casa nueva.

  • Los peces viajan en bolsas o recipientes con agua del propio acuario, contigo.
  • Guarda parte del agua y, sobre todo, el material filtrante húmedo: ahí está la colonia bacteriana, que es lo que de verdad cuesta recuperar.
  • El acuario viaja vacío, seco y acolchado. Si es grande, dilo al pedir presupuesto.
  • Con jaulas y terrarios, lo mismo: el animal fuera y contigo, la instalación vacía en el camión.

Plantas

  • Riega dos días antes, no el mismo día. Tierra húmeda pesa y se sale; tierra seca se agrieta.
  • Cajas abiertas por arriba, apretadas entre sí para que no se vuelquen, y papel alrededor del cepellón.
  • En tu coche, no en el camión. Ni horas a oscuras ni un maletero al sol en julio.
  • En larga distancia, replantéatelo. Muchas empresas no aceptan plantas, y en una mudanza que cruza el mar o una frontera puede haber restricciones fitosanitarias. A veces lo sensato es regalar las grandes y llevarse un esqueje.

Papeles al cambiar de comunidad o de país

  • Actualiza el microchip. El registro de identificación animal guarda tu dirección y tu teléfono; si tu perro se pierde y el chip apunta a la casa antigua, no sirve de nada. Se hace en el registro de tu comunidad, normalmente a través del veterinario.
  • Censo municipal. Muchos ayuntamientos tienen censo de animales de compañía y hay que darse de alta en el nuevo (y de baja en el anterior).
  • Cambio de comunidad autónoma: las normas de tenencia y las razas con requisitos especiales las regula cada comunidad, así que conviene mirarlo antes de mudarse.
  • Cambio de país: pasaporte europeo para animales de compañía, microchip, vacuna antirrábica en vigor y, según el destino, más requisitos y plazos. Empieza el trámite con meses, no con semanas: la antirrábica tiene periodo de espera.

Dilo al pedir presupuesto

Si hay animales o un acuario grande, dilo: cambia la organización del día, aunque no viajen en el camión. Cuéntanos cómo es tu mudanza.

Preguntas frecuentes

¿Pueden llevar a mi mascota en el camión de mudanzas?

No, y ninguna empresa seria lo va a hacer. Los animales no viajan con la carga: van contigo en tu coche o con un transporte animal especializado. Es una cuestión de seguridad y también legal.

¿Qué hago con el gato el día de la mudanza?

Encerrarlo en una habitación vacía con su arenero, agua y su transportín, con un cartel en la puerta para que nadie la abra; o mejor, dejarlo ese día en casa de alguien o en una residencia. La puerta abierta durante horas es la causa número uno de gatos perdidos en una mudanza.

¿Puedo llevar las plantas en la mudanza?

En una mudanza local, sí, pero mejor en tu coche: en el camión se golpean, se vuelcan y pasan horas sin luz. En larga distancia, y sobre todo si cruza el mar o una frontera, muchas empresas no las aceptan, y en algunos destinos hay restricciones fitosanitarias.

¿Hay que cambiar algo en el microchip al mudarse?

Sí, y casi nadie lo hace: el registro de identificación animal lleva tu dirección y tu teléfono. Si tu mascota se pierde después de la mudanza y el chip apunta a la casa antigua, el chip no sirve de nada. Se actualiza en el registro de tu comunidad autónoma, normalmente a través del veterinario.

Sigue por aquí

Pedir presupuesto